HISTORIA · PINACOTECA
92 lienzos, una memoria pintada
El arte colonial del monasterio en tres salas
Tres salas, dos largas bóvedas paralelas y una perpendicular albergan 92 lienzos y 13 esculturas. Por su acústica, también funciona como sala de conciertos barrocos.
La pinacoteca del Monasterio de Santa Catalina exhibe 92 lienzos y 13 esculturas que atestiguan la riqueza del arte virreinal andino. La mayoría de las pinturas pertenece a la escuela cusqueña, corriente pictórica desarrollada en el Perú durante los siglos XVII y XVIII a partir del cruce entre la tradición italiana, flamenca y española y la sensibilidad de los artistas indígenas.
Las obras dialogan en penumbra controlada, sostenidas por bóvedas de sillar que conforman además una caja acústica notable. Por ello, la pinacoteca acoge regularmente conciertos de música barroca y sacra.
Tres salas, una colección
El espacio se organiza en tres salas conectadas: dos amplias bóvedas paralelas y una perpendicular que articula el recorrido, dispuestas en cruz y amarradas a dos de las arquerías del Claustro Mayor y del Claustro de los Naranjos. Las paredes, despojadas del estuco original, dejan a la vista el sillar desnudo, en un escenario sobrio y majestuoso. Las pinturas representan escenas marianas, retratos de santos, vírgenes y ángeles, con elementos de iconografía andina — flores, aves, símbolos solares — que definen la singularidad del arte cusqueño.
Una colección mayor que la sala
Las 92 obras expuestas son la cara visible de un patrimonio mayor: cuando comenzaron las labores de restauración del monasterio, antes de su apertura al público el 15 de agosto de 1970, se halló diseminada por todo el recinto una colección de aproximadamente 400 piezas de predominante motivo religioso, exponentes de la pintura virreinal del Perú. Fueron restauradas o "refrescadas" por manos expertas para devolverles su aspecto original, y hoy se distribuyen entre la pinacoteca, los claustros, la iglesia y otros espacios del monasterio.
Estilos de pintura
El monasterio guarda obras de los diversos estilos artísticos que se desarrollaron durante el virreinato y los primeros años de la república: lienzos manieristas llegados de Italia en los primeros tiempos, pinturas con clara influencia de la escuela española — entre ellas un San Miguel Arcángel claramente zurbaranesco — y, naturalmente, una numerosa colección de la escuela cusqueña, máxima expresión de la fusión entre los valores espirituales de dos culturas.
Conservación y acceso
Cada lienzo es objeto de un cuidadoso programa de conservación preventiva. La iluminación, la humedad y la temperatura se monitorean para garantizar la perdurabilidad de un patrimonio que pertenece a todos los peruanos.
"Los edificios del centro histórico de Arequipa son representativos de la fusión de las técnicas de construcción europeas y autóctonas."
Algunas obras destacadas
Esta es una pequeña muestra. La colección completa puede admirarse durante tu visita.
